Evasión tropical, dulzura floral & serenidad
Natural, cálida y llena de poesía, esta vela está vertida en una auténtica cáscara de coco, transformada en un estuche auténtico para la cera vegetal. Perfumada con un perfume de Grasse sin CMR, está delicadamente decorada con conchas, mini piedras de amatista y flores secas, evocando los tesoros de una costa lejana.
Al encenderla, las notas de salida de botón de rosa y flor de vainilla difunden una dulzura floral y delicadamente dulce, como una brisa perfumada que viene de las islas. El corazón revela luego un acorde gourmand sutilmente equilibrado por el cedro, aportando una sensación cálida y envolvente. En nota de fondo, el almizcle blanco y la gelatina de frambuesa depositan un velo empolvado y ligeramente afrutado, dejando un rastro suave, delicado y profundamente reconfortante.
Las piedras de amatista están asociadas a la serenidad, el alivio y el equilibrio interior. Acompañan los momentos de calma, favorecen la relajación e invitan a desacelerar.
El recipiente de coco, con sus tonos naturales y su textura orgánica, refuerza esta sensación de autenticidad y evasión. Cada vela es única, con sus formas y colores naturales, como un pequeño fragmento de isla tropical en tu interior.
Pensada para una difusión moderada, esta vela perfuma el espacio con delicadeza sin ser empalagosa, ideal para crear un ambiente suave y exótico.
Lugares recomendados para su uso:
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Salón: para una atmósfera cálida y exótica
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Baño: para un momento de bienestar inspirado en las islas
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Terraza o veranda: para prolongar el espíritu vacacional
Encender la vela Flor de las Islas en coco, es invitar la dulzura tropical a tu día a día. Una llama suave, un aroma delicado, algunas conchas… y el espíritu se evade al instante.